En el marco de la Semana Mundial del Glaucoma, especialistas destacaron la importancia de la detección temprana de esta enfermedad ocular, que puede derivar en ceguera irreversible. La oftalmóloga Silvina Pontoriero advirtió que el glaucoma "es asintomático en sus primeras etapas" y que muchos pacientes llegan a la consulta cuando ya han sufrido una pérdida significativa de visión.

"El problema es que los síntomas aparecen cuando la enfermedad ya está avanzada. El paciente empieza perdiendo visión por los costados, pero ya estamos en una etapa más grave", explicó Pontoriero en el programa "Mirá Quién Habla" este miércoles.

Ante esta situación, la profesional enfatizó la importancia de los chequeos periódicos: "Es fundamental controlar la presión ocular y visualizar el fondo de ojo, ya que el glaucoma afecta al nervio óptico, que conecta la visión con el cerebro".

En el Hospital Rawson, este viernes 14 de marzo se realizarán controles gratuitos de presión ocular y evaluación del nervio óptico, entre las 8 y las 12 horas, como parte de una campaña impulsada por el Consejo Argentino de Oftalmología. "Estamos muy agradecidos y contentos de poder llegar a la población para fomentar los controles y prevenir la ceguera", señaló la especialista.

El glaucoma puede tratarse con gotas o cirugía, pero su detección tardía puede generar daños irreversibles. "A veces los pacientes tienen la presión ocular dentro de los valores normales en consulta, pero pueden experimentar subidas durante la noche. Por eso, si observamos alteraciones en el nervio óptico, es clave actuar a tiempo", agregó Pontoriero.

Existen factores de riesgo que aumentan la posibilidad de desarrollar la enfermedad. "Si hay antecedentes familiares, es importante realizarse controles antes de los 40 años. En pacientes sin antecedentes, los controles deben empezar después de esa edad", detalló la oftalmóloga. Además, los traumatismos oculares y el uso de corticoides también pueden incrementar el riesgo.

"Mientras más cercano sea el familiar con glaucoma, mayor es la probabilidad de padecerlo. En pacientes con padres afectados, el riesgo puede rondar el 20 o 30%", señaló Pontoriero.

El llamado de los especialistas es claro: "La detección temprana es la clave para evitar la pérdida de visión. Por eso, los controles periódicos son fundamentales".