Mirá en qué punto del país hubo una maratón nudista
La maratón nudista, que se realiza desde hace 18 años en un campo nudista dentro de la reserva, nació como una estrategia para renovar su público
La reserva natural Yantan Rumi, en Tanti, Córdoba, fue escenario de una singular competencia deportiva: una maratón nudista que desafió no solo la resistencia física, sino también las barreras culturales. Más de 100 corredores se presentaron a este evento único, vistiendo únicamente zapatillas y gorra, despojándose del resto de sus prendas en un ambiente de total libertad y respeto.
Llegar a la reserva ya representó un reto, con un largo y sinuoso camino de tierra como acceso. Sin embargo, la experiencia fue considerada más que gratificante por quienes participaron, incluso enfrentando un clima adverso, con temperaturas de 10°C, lluvias intermitentes y una espesa neblina que cubría el paisaje serrano.
La maratón nudista, que se realiza desde hace 18 años en un campo nudista dentro de la reserva, nació como una estrategia para renovar su público. Según Miguel, uno de los organizadores, la iniciativa busca atraer a corredores más jóvenes: "Notamos que la mayoría de los asistentes eran mayores de 40 años, por lo que decidimos crear esta carrera para que los más jóvenes también se sientan convocados", explicó.
En esta competencia, la regla principal es clara: los participantes deben despojarse completamente de su ropa, permitiéndose únicamente el uso de zapatillas y gorra. Para las mujeres, si lo prefieren, está permitido usar un corpiño deportivo. El respeto por los demás y por el entorno natural es un principio fundamental del evento.
La maratón se lleva a cabo en un terreno de alta montaña, a más de 1500 metros sobre el nivel del mar, lo que añade un nivel extra de dificultad. Los circuitos, de 3 km y 6 km, atraviesan las sierras y arroyos de Córdoba, convirtiendo el desafío en una auténtica experiencia de conexión con la naturaleza.
"Lo fundamental aquí es el respeto por todos y por el entorno natural que nos rodea", destacó Miguel. Además de sortear el terreno agreste, los corredores deben adaptarse a las inclemencias del clima, que forma parte del atractivo de la competencia.