Muchos accidentes con víboras son por negligencia humana, según veterinario
El especialista dijo que tenemos un verano muy largo y caluroso que favorece la proliferación de serpientes.
Ante los frecuentes avistamientos de víboras en la provincia, el veterinario sanjuanino Aldo “Pirata” Olivares dijo que la mayoría de accidentes con esos animales ocurren por negligencia de los humanos. "Si uno encuentra una serpiente en casa, nunca hay que atraparla o correrla. Si uno se aleja, ellas se van a alejar", dijo el especialista, en diálogo con Canal 13.
“Los reptiles y animales ponzoñosos son de climas cálidos. Son de sangre fría. En invierno no se ven. Tenemos un verano muy largo y caluroso que favorece la proliferación de todo este tipo de insectos y serpientes. Esto ocurre porque si hace más calor hay más comida para ellos. Y si hay más comida se reproducen más”, explicó. "Al ser un verano tan largo, los empezamos a ver en lugares donde antes no había, porque van colonizando otras zonas", agregó.
En el departamento de San Martín, hoy vecinos terminaron asustados por la aparición de una serpiente cascabel en una vivienda. Es una variedad muy temida en el mundo por ser venenosa.
“Ante una mordida de serpientes, nada de métodos caseros ni torniquetes. Hay que estar tranquilo para disminuir la frecuencia cardiaca y bajar el flujo sanguíneo para que el veneno no corra tanto. Tomar mucho liquido. Identificar al animal, en lo posible, tomarle varias fotos y mostrárselas a los médicos. Ir al centro asistencial lo más rápido posible”, manifestó tras detallar que “el alacrán en niños, en cuerpos pequeños, puede ser mortal”.
Según explicó el veterinario, “la gente tiene miedo, pero las víboras nunca atacan. Siempre son mordidas accidentales. Uno las pisa, uno corre una piedra y las toca. Dejás una mochila en el piso de noche en un campamento y se metió en una carpa. Todos esos accidentes son por negligencia”.
Además, contó que “San Juan siempre ha tenido alacranes venenosos y no venenosos. Pero en estos últimos años ha aumentado la cantidad y eso se debe al aumento de insectos que sirven como comida. En este caso, grillos en el campo y cucarachas en la ciudad. Se acercan a las viviendas porque hay comida. En nuestras cloacas o pozos negros habitan cucarachas. En jardines con el pasto sin cortar o con yuyos acumulados se crían grillos. Eso es alimento para alacranes. Eso hace que proliferen y vivan en un lugar donde antes no había. Esto sumado al calor que contribuye al aumento de avistamientos”.
En San Juan hay víboras yarará, cascabel y coral. “Casi todas las venenosas. Siempre han estado en zonas alejadas donde hay calor y tienen su comida. Están migrando porque el clima se los permite”, afirmó.