Estado de salud del Papa Francisco: ¿Qué dice el neumonólogo Marzio Meglioli sobre la gravedad de su enfermedad?
El especialista sanjuanino señaló diversos factores de riesgo que padece el Papa argentino y aseguró que esta enfermedad sigue siendo la primera causa de muerte en los ancianos.
El estado de salud del Papa Francisco, de 88 años, sigue siendo motivo de preocupación a nivel mundial. Desde el Vaticano informaron que el Sumo Pontífice, internado desde el pasado 14 de febrero por una neumonía bilateral, pasó una noche estable, aunque su condición sigue siendo crítica.
Para entender mejor la complejidad del cuadro, Diario 13 consultó al doctor Marzio S. Meglioli, especialista en neumonología, quien explicó que este tipo de afección es común en personas con inmunodeficiencias o enfermedades preexistentes, y advirtió sobre su alto riesgo en adultos mayores.
"Las neumonías siguen siendo la primera causa de fallecimiento en la tercera edad. En el caso del Papa, se suma que ya tenía una condición pulmonar previa debido a una lobectomía, lo que reduce su capacidad respiratoria", indicó el experto.
Según el especialista, el pronóstico del Papa es complicado debido a factores como su edad avanzada, historial de salud por la lobectomía, en donde tuvieron que extirparle el lóbulo superior del pulmón cuando era joven tras padecer una neumonía grave. Además de comorbilidades que afectan su sistema inmunológico y la insuficiencia renal que indica que la infección podría estar afectando otros órganos.
"El tratamiento seguramente es el adecuado, ya que Italia cuenta con un sistema de salud avanzado. Sin embargo, en estos casos es crucial identificar la bacteria exacta para suministrar un antibiótico específico. Las neumonías bilaterales en ancianos suelen dejar secuelas como insuficiencia respiratoria y cardíaca", agregó Meglioli.
El neumonólogo enfatizó que la recuperación en pacientes de edad avanzada es más lenta y con más secuelas: "No es lo mismo tratar una neumonía en una persona joven que en un adulto mayor. Mientras que un joven puede recuperarse en pocos días, en un anciano la recuperación es mucho más prolongada y el riesgo de complicaciones es alto", explicó finalmente.