La madre de Romina Chirino recordó a su hija : "Yo nunca los voy a dejar"
El 28 de marzo de 2005, Romina Chirino, de 16 años, fue atropellada y asesinada por Ricardo ‘el Piri’ Gómez mientras caminaba junto a su hermano en Media Agua. Tras el trágico suceso, su madre rememora con dolor la vida de su hija, quien siempre destacaba por su bondad y esfuerzo.
Clara Quiroga,la madre de Romina Chirino, la adolescente que perdió la vida a los 16 años tras ser atropellada por, recordó con dolor el amor y la vida de su hija en Jorge por la Mañana. “Los recuerdos que tengo con mi hija son los mejores”, expresó.
Habló sobre el recuerdo eterno de Romina :"Era una joven ejemplar: era buena amiga, buena hija, buena compañera. Tenía el mejor promedio en el secundario”, recordó entre lágrimas.
La madre de Romina, aún con el corazón roto por la trágica pérdida, compartió un conmovedor pensamiento de su hija, quien siempre decía: “Yo nunca los voy a dejar”. Ese recuerdo, sigue presente en la familia que la perdió de manera tan injusta.
Romina Chirino falleció el 28 de marzo de 2005, al día siguiente de ser atropellada por Gómez, quien, estando ebrio, la arrolló mientras ella caminaba junto a su hermano, Raúl Darío, por la banquina de la calle Barbosa en Media Agua. El motivo del ataque: el hombre intentó tocarle la cola a la adolescente. La violencia de este acto la dejó gravemente herida, y a pesar de los esfuerzos médicos, Romina no sobrevivió a las lesiones.
En un especial de Canal 13, Raúl, hermano de Romina, relató cómo recuerda ese fatídico momento: “ El hecho ocurrió cuando salíamos para irnos a casa después de celebrar el cumpleaños de una de las mejores amigas de Romina”.
Raúl rememoró cómo su hermana, que no solía salir mucho, había querido acompañar a su amiga a la fiesta. Tras ayudar a su madre en casa, Romina decidió ir a la celebración. “Ella no era de salir mucho, pero en esa ocasión quería acompañar a su amiga”, añadió Raúl. “Estuvimos en Lázaro, vimos a este hombre tomando y decidimos irnos un poco más temprano para evitar el amontonamiento de autos”.
El dolor de la madre de Romina se refleja en sus palabras, recordando lo que pudo haber sido y lo que su hija prometió: “Yo no sé si ahora sería abuela o si seguiría con nosotros porque ella siempre decía: yo nunca los voy a dejar”.